En general, para que el Condado de San Luis sea responsable de una reclamación por daños causados por el estado de la carretera, es necesario demostrar que la propiedad del Condado de San Luis se encontraba en un estado peligroso al momento de la lesión, que la lesión fue consecuencia directa de dicho estado peligroso, que este estado peligroso creó un riesgo razonablemente previsible de sufrir una lesión del tipo sufrido, y que un acto u omisión negligente o ilícito de un empleado del Condado de San Luis en el ejercicio de sus funciones creó el estado peligroso, o bien, que el Condado de San Luis tenía conocimiento real o presunto del estado peligroso con suficiente antelación a la lesión como para haber tomado medidas preventivas. Algunos motivos por los que se puede denegar una reclamación por daños en la carretera incluyen: que el Condado de San Luis no se encargue del mantenimiento de la carretera, que el propietario del vehículo no sea quien presenta la reclamación, o que el Condado de San Luis desconociera el defecto o el estado peligroso de la carretera antes del incidente que causó los daños.